La industria del diseño se quiere reconciliar con la naturaleza y una de las vías que ha escogido es la ‘metamorfosis ecológica’. Papel de regalo que se convierte en una tomatera, lápices que se quedan demasiados cortos se transforman en orégano… Incluso hay zapatillas que se convierten en amapolas cuando son inservibles.

La navidad sin papel de regalo no es nada. Unos nos desesperamos por arrancar el papel de la forma que sea y descubrir el regalo cuanto antes y otros desenvuelven cuidadosamente el regalo tratando de no romper el papel. Las expertas en esto último son las abuelas, que luego lo guardan con mucho amor en un cajón. Pero lo cierto es que la mayoría de papeles de regalo acaban en la basura. Cada año en Navidades en España tiramos aproximadamente un 35% más de papel al día que el resto del año.

BEAF, una compañía inglesa, quería crear un papel de regalo que de verdad fuese reutilizable. Han creado uno, pero es más bien transformable. Se llama ‘Edens’ y una vez que ya se ha utilizado puedes plantarlo. El procedimiento es muy fácil: desenvuelves tu regalo, coges el papel y, en vez de hacerlo una bola y tirarlo a la papelera, lo entierras en sustrato y lo riegas regularmente. En poco tiempo verás los brotes crecer.

Para que esto ocurra han incrustado en él semillas que no se aprecian a simple vista. El papel es totalmente biodegradable e incluso la tinta que se usa en él es vegetal. Puedes escoger qué tipo de planta quieres que nazca de tu papel, hay cinco opciones: pimento, ajo, zanahorias, tomate o brócoli. Si no se tiene un espacio tan grande como para plantar todo el papel simplemente se puede cortar en trozos y plantar cada trozo en un macetero pequeño.

Con esta misma filosofía la compañía Democratech diseñó ‘Sprout’, un lápiz que cuando es demasiado corto para seguir usándolo puedes plantarlo. Se trata de un lapicero de madera de cedro que lleva incrustado una semilla en su extremo. Se clava en sustrato, se riega y en un par de semanas aparece la planta. También se puede elegir la planta que queremos que nazca. ¡Hay 21 tipos diferentes para elegir!, entre ellos: orégano, berenjena, eneldo o rábano.

 Si no eres muy de objetos de papelería, pero después de leer todo lo anterior te han dado ganas de plantar algún tipo de objeto, ¿por qué no plantar unas zapatillas de deporte? Las deportivas OAT son biodegradables y cuando las hayas dado el suficiente uso puedes enterrarlas, regarlas y de las suelas brotarán flores.

Con este diseño la firma holandesa se hizo con el segundo premio en el concurso de moda ecológica de la Semana de la Moda de Ámsterdam de Febrero de 2011. Tras el éxito de la iniciativa, ahora comercializan varios modelos de zapatillas. Su último lanzamiento son zapatos de bebé, lo cual es genial, porque tan pronto como se le quedan pequeños los puedes plantar y crece un árbol, en concreto, un pino piñonero.